Altaner, Córdoba y Carrasco palpitan la final

 
Al rojo vivo. Así está la finalísima de la Liga Nacional de Básquetbol, que disputan el CDV y Universidad de Concepción. Los penquistas viajaron a Osorno este viernes y ahí esperan el sexto juego de la serie, concentrados, ya con su nuevo jugador extranjero, John De Groat. Mientras, los valdivianos han planificado este partido en su casa, el Coliseo, preparando cada jugada, cada detalle, sintiendo el apoyo y el calor de su gente. El DT Manu Córdoba, el alero Christopher Altaner y el conductor Erik Carrasco comparten sus sensaciones y desclasifican historias, en franca conversación con CDVweb...
 
Altaner, el "bombardero del Calle Calle"
Uno de los jugadores formados en casa que tiene el actual plantel del Deportivo Valdivia es Christopher Altaner, que por su privilegiada estatura para la edad partió jugando como pívot en la serie infantil, disputando sus primeros partidos por el CDV en esos preliminares de la Libsur, destacando de inmediato entre sus pares y siendo considerado como una de las grandes promesas del club. No tardó en debutar en el primer equipo, en la temporada 2003 de la mano de Jorge Luis Álvarez, cuando aún era juvenil. 
 
Hoy, con 29 años (cumple 30 el próximo 25 de abril), ya es un jugador maduro, que asumío un rol en el equipo y que ha sabido aprovechar la confianza que le brinda Manu Córdoba. Sus triples lo han convertido en el nuevo "bombardero del Calle Calle" y ahora quiere levantar las manos no sólo para celebrar un acierto perimetral, sino además para festejar el segundo título en la historia del CDV.
 
- Christopher, ¿Cómo llegan al partido de este domingo?
 
- Estamos bien, tranquilos, confiados en nuestras armas, concentrados. Sabemos que el partido será duro, que ellos no nos regalarán nada y será necesario jugar muy intenso, como en los cinco juegos anteriores. No queremos volver a Concepción, queremos dejar el triunfo acá. Pero para eso tenemos que trabajar muy duro. 
 
- ¿Qué te ha parecido el apoyo de la gente, del hincha valdiviano?
 
- Es increíble que la gente haya enganchado con el equipo, que nos venga a ver a los entrenamientos, que llene el Coliseo una hora y media antes de los partidos, algo que no ocurría hace mucho. Uno se alegra, te motiva. No nos queda más que agradecer a los que vienen al Coliseo y también a los que no consiguieron entrada y que estarán en el Helipuerto de la Costanera siguiendo el partido.
 
- ¿Cómo vives este momento personal y la evolución que has tenido desde que te iniciaste en el equipo, muy chico, y ahora que estás tomando responsabilidades y tiros importantes?
 
- Estoy bien, tranquilo, aprovechando cada momento, cada minuto que me da Manu y cada tiro que me da el equipo. Así que espero seguir igual, concentrado en el partido de este domingo. 
 
- ¿Puede ser el partido de sus vidas el de este domingo?
 
- Sí, puede ser el partido de mi vida, es muy importante para los 13 jugadores de este equipo. Por eso debemos jugar muy intenso, estar bien metidos y mojar esta camiseta.  
 
El valdiviano Córdoba
(Foto: LNB - Agencia Uno)
 
No fue tarea fácil lograr unas palabras del coach del CDV, Juan Manuel Córdoba Duca, rodeado de hinchas que le expresaban su cariño, admiración y agradecimiento, que le pedían fotos, selfies y autógrafos. Y él no se niega a ninguna solicitud, con paciencia y disposición total, incluso mientras nos brinda la entrevista. Vino para eso. Para reencantar a los aficionados del básquetbol valdiviano y a los albrrojos de corazón, esos que volvieron a repletar el Coliseo, como en los viejos tiempos.  
 
Córdoba se ha dado el tiempo incluso de ir a acompañar a los hinchas a las largas filas que hicieron para conseguir una entrada. Los amigos lo molestan, le dicen que parece candidato a concejal, que podría nacionalizarse y postular. Le recuerdan esa vieja frase que una vez expresó y que quedó para la posteridad: "Más que argentino, yo soy valdiviano". Él se ríe y sólo responde que es lo mínimo que puede hacer por quienes han hecho tantos sacrificios, gastando tiempo y dinero, viajando, para apoyar al equipo. 
 
Pero falta la guinda de la torta, el paso más importante, acaso el más difícil. Pero el que mas han esperado esos hinchas y todos en el plantel valdiviano. Sobre cómo llegan al sexto partido ante Universidad de Concepción, Córdoba asegura que "anímicamente estamos muy bien, con confianza en nuestro trabajo, pero no confiados. Felices por lo que pasó en Concepción, cómo se dio el partido y porque nos trajimos un punto, que nos costó mucho".
 
Más allá de lo anímico, Manu se refirió al nuevo extranjero del Campanil, John De Groat (estadounidensse, ala pívot, 1,98 mts., con pasado reciente en las ligas de Argentina y Uruguay, de potente juego interno y en el uno contra uno), que reemplazó al lesionado Tracy Robinson. "Ellos traen un jugador avezado, con mucho recorrido, goleador, lo que no deja de preocuparnos. Pero sabemos que tampoco es tan fácil acoplar un extranjero en dos o tres días. Tomaremos recaudos individuales para controlarlo, pero también debemos ocuparnos del resto de los jugadores, porque la UdeC tiene una plantilla muy rica. En resumen, tratamos de ajustar cada detalle para que nada quede al azar", analizó el rosarino.
 
Y dejó un deseo, a propósito del momento del equipoy el fervor que ha despertado en la hinchada local: "por nosotros que esto termine luego, que levantemos la copa este domingo, con nuestra gente. Estamos felices por el momento que vivimos, por cómo la gente nos acompaña en todos lados, nos brinda cariño y apoya al equipo. Por todo eso esperamos festejar el domingo. Sabemos que al frente hay un rival que tiene méritos, que juega, que tiene un tremendo plantel, muy oneroso. Será un partido muy difícil y por eso debemos estar muy unidos, más concentrados que nunca, desde el último hincha hasta el jugador más importante, todos concentrados en lograr el objetivo que no es otro que ganar el partido y conseguir el título".
 
 
Carrasco y el CDV, 15 años después
Pasado y presente de la conducción valdiviana.
Ambos vinieron de Osorno a Valdivia, los dos usaron la camiseta número 9, ambos se encargaron de armar el juego albirrojo y se echaron la hinchada al bolsillo con su entrega. El ariqueño Francisco Zepeda, campeón de la Dimayor 2001 y vicecampeón sudamericano de clubes en 2002 con el CDV, llegó de visita a la ciudad, irá al Coliseo a ver el partido de este domingo y estuvo en el entrenamiento vespertino de este viernes. Ahí se encontró con viejos amigos, como Erik Carrasco, con quien fue compañero en los "toros" y en Boston College. 
 
Acostumbrado a jugar finales, a levantar copas (ha ganado 5 títulos de liga, 4 de Dimayor con Osorno y la última LNB con Colo Colo; más 4 de Libsur y 3 en Copa Chile), Erik Carrasco disfruta cada momento que vive hoy, como jugador del Club Deportivo Valdivia y en medio de la definición del título ante la UdeC. Prefiere eso en lugar de sentirse presionado. Tal vez por eso no le pesan ni la camiseta ni la pelota, asume la conducción o toma tiros con una frialdad que impresiona. Le gusta asumir desafíos. Ese doblazo contra la chicharra en la Casa del Deporte, para mandar el quinto partido de la final a un segundo overtime, es una muestra clara que aquello.
 
Y pensar que Carrasco Follert pudo ser jugador del CDV mucho antes, cuando recién iniciaba su carrera. Nadie se enteró, pero en 2001 el base entrenó durante varios dias con el plantel albirrojo, en ese entonces dirigido por Marcos Guzmán y que al término de esa temporada ganaría la Dimayor. Esa vez llegó recomendado por su ex compañero en los "toros" Francisco Zepeda y pudo quedarse, pero en Osorno se enteraron y se apuraron en hacerle un contrato a la promisoria figura. 
 
Quince años después, la historia vuelve a unir a "cachete" con el club albirrojo. Y si en 2001 no pudo quedarse en un equipo que pasaría a la historia, este año sí pudo vestirse de albirrojo e hizo olvidar su pasado en el eterno rival, para ser líder y figura de un plantel que está a sólo un paso de inscribir su nombre con letras doradas. Hoy, claro, es un jugador ya maduro. Y lo demuestra al expresar cómo vive esta semana tan especial. "Estoy muy tranquilo y con muchas ganas que llegue luego el domingo. La semana se ha hecho larga. Solo queremos jugar y vivir la fiesta este domingo, jugando con 4500 personas a favor. Lo único que deseamos es ganar", recalca el ex Colo Colo. 
 
- ¿Qué han sabido deJohn De Groat, el nuevo extranjero que trajo la Udec? ¿Viste videos de su juego?
 
- No he visto videos, no me gusta. De ningún jugador. Prefiero quedarme con lo que nos diga Manu y el scouting que él haga. Para qué llenarme tanto la cabeza, prefiero estar más despejado y encofarme. Independiente del nuevo jugador que ellos traen, queremos preocuparnos de nuestro juego.
 
- ¿Qué te ha parecido que nuevamente los hinchas hayan llegado a apoyarlos con un banderazo?
 
- Ese apoyo y ese cariño para mi es más una motivación que una presión. Vine aquí por un desafío personal, sabía que por mi pasado debía exigirme al máximo para rendir, para responderle a la gente. Pero ahora sólo quiero que comience el partido y empezar a jugar. Lo que hace la hinchada, venir al gimnasio a apoyarnos, que se queden pidiendo fotos y autógrafos, me motiva mucho. Y no nos cuesta nada retribuirles, es lo mínimo que podemos hacer. 
 
- Qué mejor retribución que regalarles el título de campeones... 
 
- Eso es lo más importante. Más que un autógrafo o una foto, lo que toda esta gente quiere es que seamos campeones este domingo. Y es lo que yo quiero también. Quiero salir campeón, quedar en la historia de Valdivia y que los hinchas lo disfruten. Pero sabemos que será un partido complicado, muy duro, pero hay que jugarlo y tenemos la confianza, la garra, la actitud y todo lo que se necesita para ganarlo, así que estoy tranquilo y confiado en nuestro equipo.
 
- Te metieron presión eh, cantado "Carrasco no se va"... 
 
- Mira, yo llegúe acá con un contrato que termina este 28 de febrero. Después de eso veremos qué pasa. Son decisiones muy difíciles, complicadas, más cuando mi proyecto de vida es estar con mis hijos, el menor vive en Santiago y eso me complica. Pero aún no quiero pensar de marzo para adelante, prefiero disfrutar el día a día, lo que estamos viviendo aquí, el cariño de la gente, su entusiasmo, la motivación. Cuando termine la temporada decidiré que haré. No es una decisión fácil, pero el tiempo que he estado aquí en Valdivia ha sido un agrado, me han tratado muy bien, me cumplieron con todo, así que sólo tengo palabras de agradecimiento.    
 
 
 
Diego Sáez - CDVweb

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